Salud

¿Por qué preocuparte de la salud de tus colaboradores?


Estudio Vida Cámara
«Día a día preocupados por la salud y tranquilidad de tus colaboradores»

Los accidentes y enfermedades laborales son una de las principales causas de ausentismo entre los profesionales, además de la constante desmotivación que les provoca asistir al trabajo con problemas físicos y el no poder costear medicamentos para sus recuperaciones. El estrés, la fatiga constante, resfríos comunes o las dolencias musculares, provocan que día a día, muchos empleados vean afectado su rendimiento laboral. Lo cual se resume en un problema que se puede evitar, pero si no se trata, frenará la rentabilidad de la propia empresa.

Según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud, invertir en la recuperación de un trabajador es menos rentable para una empresa, que gestionar un plan de protección y prevención de riesgos. El problema es que no muchas compañías están dispuestas a destinar dinero para que esto ocurra.

Tomando en cuenta que uno de los activos más importantes de empresa es su capital humano, de lo cual se hace necesario, entonces, tomar medidas que velen por el bienestar de los colaboradores, a fin de resguardar no sólo la integridad física y psicológica de ellos, sino también la rentabilidad de la empresa.

“Si cuidas a tus colaboradores, ellos cuidarán de tus clientes”, dice Richard Branson, líder empresario fundador del grupo Virgin, con más de 400 empresas exitosas.

Al invertir en salud los costos de capacitación bajan, hay menos cambios de personal y menos desgaste en los colaboradores a nivel emocional y psicológico, desaparece la deserción laboral y se establece un vínculo con los colaboradores, enfocados en la pro actividad y el bienestar emocional.

Promover un buen ambiente de trabajo, también será fundamental para la calidad y productividad empresarial. “El clima laboral de una empresa está intrínsecamente relacionado con el bienestar del colaborador y por lo tanto, invertir en salud es invertir en el bienestar. No se debe tratar como un gasto, debe tratarse como una inversión”.

Según la Unión Europea, destinar dinero a la salud del personal ayudará, además, a reducir los costos en materia de bonificaciones, como subsidios, pensiones o indemnizaciones.

Una mayor cobertura implica una mayor sensación de bienestar y, en esos términos, lo deseable para el colaborador es tener la máxima cantidad de servicios. Una de las que ya lo hace desde hace años es Google, que invirtiendo en políticas de bienestar para sus trabajadores ha conseguido aumentar su nivel de satisfacción un 37%, con lo que hacer felices a sus colaboradores sale a cuenta, sin lugar a dudas.

Invirtiendo en la salud de su capital humano, las empresas pueden -incluso- posicionarse con respecto a sus pares, en materia de prevención, seguridad y tranquilidad laboral. Un buen funcionamiento de la estructura empresarial irá estrechamente ligado con la calidad de vida que tengan sus colaboradores.

“Sintéticamente podríamos decir que la salud es una parte fundamental de la inversión en capital humano que es hoy en día, el elemento diferenciador de una empresa, permitiéndole competir en mejores condiciones. Los empleados que se sienten mejor física y mentalmente, se sienten valorados y cuidados por la empresa, lo que los predispone mejor para su tarea”, precisa Ignacio Reggiani, experto en Responsabilidad Social Empresarial y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina.

Tanto la promoción de hábitos saludables que prevengan patologías como la atención de éstas, será la base del éxito económico sostenible de una empresa.

También existen prácticas que debemos seguir como ejemplos, el gurú Geoffrey James, una de las 40 personas más influyentes en el mundo del marketing y las redes sociales según la revista Forbes, ha establecido una serie de consejos sencillos que podrán practicar y que llevados a la práctica, pueden aumentar la satisfacción en la oficina, son estos:

  • ​El minuto de reflexión. Es importante introducir en la rutina diaria un minuto para el silencio y la reflexión en el que no se piense en trabajo, una técnica capaz de aportar grandes dosis de energía mental para el resto del día.
  • Sonríe con frecuencia, de manera que el cerebro se contagie de esa intención de ser feliz.
  • Hay que reconocer el trabajo bien hecho, lo que anima a seguir haciendo bien las cosas.
  • Se debe valorar positivamente cada aprendizaje.
  • No solo es posible, sino deseable disfrutar de la ‘naturaleza humana’, esto es, de la gente que se comporta de manera muy rara a nuestro alrededor y a la que solo hay dos maneras de enfrentarse: con malas caras o manteniendo la mente abierta.
  • Debemos dar siempre las gracias, en especial a aquellos colaboradores que hacen las tareas ingratas, a cuya felicidad podemos contribuir con unas palabras de ánimo.