


Plaza habilitada para comparar un seguro
En Chile, vivir más años ya no es una proyección: es una realidad que redefine cómo entendemos la salud, el trabajo y la calidad de vida. La pregunta clave es si estamos preparados para que esos años adicionales sean realmente plenos. Pasar del diagnóstico a la acción exige un cambio cultural profundo, donde la prevención sea el eje y no la excepción.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2030 una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, y que para 2050 la población mundial de mayores de 60 se habrá duplicado, alcanzando los 2.100 millones.
Además, el número de personas de 80 años o más se triplicará en ese mismo período, llegando a 426 millones. Este fenómeno, conocido como envejecimiento poblacional, ya impacta a países de ingresos altos como Japón, pero se intensificará en países de ingresos bajos y medianos, donde residirá dos tercios de esta población en 2050.
El concepto de envejecimiento saludable, según la OMS, se centra en mantener la capacidad física, mental y social a lo largo de la vida. La atención preventiva, la nutrición adecuada y la actividad física regular son claves para retrasar la aparición de enfermedades crónicas y preservar la independencia funcional.
Sin embargo, este escenario también plantea desafíos para los sistemas de salud y pensiones, que deben adaptarse a la creciente demanda de cuidados de larga duración y a la multimorbilidad, es decir, la coexistencia de varias enfermedades crónicas en una misma persona.
Según la National Library of Medicine, las enfermedades no transmisibles -como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las neurodegenerativas como el Alzheimer- representan hoy la mayoría de las muertes en el mundo y afectan de manera desproporcionada a las personas mayores.
*Esto implica mayores costos de atención médica y una presión creciente sobre las infraestructuras sanitarias.
La década del envejecimiento saludable
La ONU y la OMS impulsan la década del envejecimiento saludable (2021-2030), con el objetivo de reducir desigualdades y mejorar la vida de las personas mayores mediante cuatro ejes:
Este enfoque coordinado de salud pública busca mitigar las repercusiones económicas y sociales del envejecimiento y promover un futuro donde la longevidad se traduzca en bienestar real.
En Vida Cámara creemos que la longevidad no sólo debe celebrarse, sino gestionarse estratégicamente. Eso implica rediseñar beneficios y prestaciones, impulsar programas de salud preventiva y construir culturas organizacionales que integren la diversidad de edades como una fortaleza.
Las empresas tienen un rol protagónico en:
“Es clave incorporar dentro de las empresas personas mayores y mujeres, y de todas las diversidades posibles, porque eso nos enriquece para poder diseñar los productos y los servicios que queremos entregar”, aseguró Teresita Morán, Country Manager Chile de Buk.
Vivir más es un hecho. Vivir mejor depende de las decisiones que tomemos hoy. La longevidad nos desafía a repensar cómo cuidamos la salud desde la prevención, cómo diseñamos nuestras organizaciones y cómo construimos comunidades inclusivas.
¿Qué acciones deberían liderar las empresas para que la longevidad se traduzca en bienestar real?
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