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Cuidar de tu salud de manera preventiva implica considerar en tu presupuesto familiar la realización periódica de exámenes de laboratorio, imágenes médicas y consultas con especialistas. Pero si solo dependes de la cobertura base de Fonasa o de tu Isapre, estos costos pueden acumularse rápidamente a lo largo del año.
Entender cómo funciona la cobertura pública y privada, y de qué forma un seguro complementario ayuda a amortiguar estos gastos es clave para tomar decisiones informadas sin poner en riesgo tu salud ni tranquilidad financiera.
En Chile, el sistema de salud se financia principalmente a través de la cotización obligatoria del 7% del sueldo imponible. Aunque tanto Fonasa como las Isapres cubren exámenes médicos, los porcentajes de bonificación y los valores finales que pagamos varían significativamente según cada tramo, plan y centro médico o clínica elegida.
En el sistema público, Fonasa clasifica a sus afiliados en cuatro grupos según su nivel de ingresos. Los tramos A y B reciben atención gratuita en la red pública de salud, mientras que los tramos C y D pueden atenderse en clínicas privadas mediante la modalidad de Libre Elección pagando copagos del 10% y 20% respectivamente, calculados sobre el arancel oficial de Fonasa.
Sin embargo, como los centros privados suelen cobrar tarifas superiores a este valor de referencia, el copago real que termina pagando el paciente suele ser más elevado que dicho porcentaje. Cabe destacar que, gracias a la política de Copago Cero implementada en 2022, todas las atenciones y exámenes dentro de la red pública de salud son 100% gratuitos para todos los tramos de Fonasa.
En el sistema privado, las Isapres financian los exámenes de acuerdo al arancel contratado en cada plan. La mayoría de estas pólizas bonifican entre un 60% y un 80% del valor de los exámenes en centros o clínicas en convenio, quedando el porcentaje restante a cargo del afiliado bajo la figura del copago.
Un seguro complementario de salud actúa como un respaldo que reembolsa un porcentaje de los copagos que corresponde pagar después de la bonificación de Fonasa o Isapre. De esta manera, reduce sustancialmente el gasto directo de bolsillo en consultas y exámenes frecuentes.
“Por ejemplo, si una consulta cuesta $60.000 y Fonasa o Isapre cubre $25.000, queda un saldo de $35.000. Si el seguro complementario reembolsa el 70% de ese saldo, la devolución sería de $24.500, siempre que no exista un tope menor o un deducible pendiente”, explica la Asociación de Aseguradores de Chile (AACh).
En Vida Cámara contamos con diferentes opciones diseñadas para responder a distintas necesidades.
Por ejemplo:
SoyRedSalud Exámenes y Consultas: Enfocado en estudios de laboratorio e imagenología dentro de la red de prestadores RedSalud, ofreciendo un 50% de reembolso sobre el copago. Esta es una alternativa muy conveniente para personas que requieren controles periódicos o seguimiento de condiciones crónicas.
Seguros complementarios Full: Los seguros complementarios son planes de salud que ofrecen reembolsos tras la cobertura de tu sistema previsional. Estos actúan sobre el copago no cubierto y funcionan como una segunda capa de protección.
El presupuesto destinado a la salud puede variar según la edad, el estilo de vida y la presencia de enfermedades preexistentes.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), un adulto joven y sano sin condiciones preexistentes suele destinar entre $30.000 y $50.000 mensuales a su salud, considerando el pago de previsión y copagos eventuales por chequeos preventivos.
En cambio, aquellas personas que conviven con condiciones crónicas como diabetes, hipertensión o enfermedades autoinmunes, entre otras, podrían necesitar un presupuesto estimado de $80.000 a $150.000 mensuales debido a la necesidad de exámenes de laboratorio regulares, consultas con especialistas y medicamentos.
Al analizar el gasto anual, según indica la Superintendencia de Salud, un paciente que requiere exámenes de sangre trimestrales y estudios de imagen semestrales en la red privada sin ningún tipo de cobertura podría gastar entre $600.000 y $1.000.000 al año, mientras que al contar con la cobertura base de Isapre, este monto disminuye a un rango de $200.000 a $400.000 en copagos.
Sin embargo, al sumar un seguro complementario, el gasto de bolsillo anual se reduce a un estimado de $80.000 a $200.000, logrando que la prima mensual del seguro se pague por sí sola tras las primeras atenciones médicas del año.
¿Qué beneficios y/o programas existen para reducir el gasto de bolsillo?
Además de las coberturas tradicionales, el sistema de salud chileno contempla mecanismos legales y programas preventivos que te permiten ahorrar en exámenes médicos:
Examen de Medicina Preventiva (EMP): Según explica la Superintendencia de Salud, es una evaluación de salud anual y totalmente gratuita para todos los beneficiarios de Fonasa e Isapre, garantizada dentro del plan GES. Incluye pruebas diseñadas según edad y sexo para la detección temprana de enfermedades frecuentes, y puede solicitarse en CESFAM o a través de la Isapre, en caso de contar con una.
Garantías Explícitas en Salud (GES): Si te diagnostican una de las 90 patologías cubiertas por el GES (como depresión en personas de 15 años y más, fibrosis quistica, artritis reumatoidea, entre otras), los exámenes de diagnóstico y seguimiento tienen copagos tope garantizados del 10% (en Fonasa C) o del 20% (en Fonasa D e Isapres) sobre el arancel de referencia.
Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (CAEC): Este beneficio -exclusivo para afiliados de Isapres- protege ante gastos acumulados excesivos por eventos graves de salud. Los exámenes diagnósticos requeridos para confirmar una enfermedad catastrófica acumulan monto para alcanzar el deducible exigido antes de que la Isapre financie la totalidad del tratamiento en la red asignada.
Planificar los gastos médicos del año requiere evaluar tus necesidades de salud actuales y compararlas con las coberturas de tu sistema base (Fonasa o Isapre). Identificar esas brechas te permitirá elegir la protección adecuada para evitar sorpresas financieras.
Contar con la combinación correcta entre tu previsión y un seguro complementario de Vida Cámara te permite realizar los exámenes que necesitas con tranquilidad y acompañamiento económico.
Revisa las coberturas y beneficios de nuestros seguros Vida Cámara, y obtén una atención médica más oportuna y con profesionales de tu elección.
La presente información tiene por objeto exclusivo la entrega de recomendaciones generales y sugerencias de carácter informativo. No constituye asesoría vinculante ni representa, en circunstancia alguna, cobertura de seguros.
Los Seguros “Soy RedSalud Exámenes 50%” y “Soy RedSalud Exámenes y Consultas 50%” son otorgados por Compañía de Seguros de Vida Cámara S.A. y sus términos, características, exclusiones y demás condiciones se encuentran en las Condiciones Generales incorporadas en el Depósito de Pólizas de la Comisión para el Mercado Financiero bajo el código POL320220210 y en sus respectivas Condiciones Particulares. Para mayor detalle visite nuestro sitio web www.vidacamara.cl.
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